Milagros y Profecías

MILAGROS

Uno de los milagros más famosos es la creación de la imagen de la Virgen, que según la tradición fue terminada milagrosamente por los ángeles, San Francisco de Asís y los tres arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael. El escultor encargado, Francisco del Castillo, encontró la imagen transformada y embellecida sin explicación humana.

 

A lo largo de los siglos, se le atribuyen numerosos milagros, especialmente relacionados con la protección de Ecuador en momentos de crisis. Por ejemplo, durante la guerra con Perú en 1941, se relata que la imagen de la Virgen abrió y cerró los ojos en señal de compasión, lo que fue interpretado como un milagro y una señal de esperanza para el pueblo ecuatoriano. 

 

PROFECÍAS DE LA VIRGEN DEL BUEN SUCESO

Las profecías dadas a la Madre Mariana de Jesús Torres son consideradas de gran relevancia para la Iglesia y la sociedad. Entre las más destacadas están:

 

Crisis de Fe y Costumbres:

La Virgen predijo una profunda crisis de fe y corrupción moral que afectaría a la Iglesia y al mundo, especialmente a partir del siglo XIX y durante el siglo XX. Habría una “casi total corrupción de las costumbres” y la luz de la fe se extinguiría en muchas almas.

 
Restauración Espiritual:

A pesar de las dificultades, la Virgen prometió que su imagen sería “una estrella para los náufragos” y que, tras los momentos más oscuros, llegaría una restauración espiritual para la Iglesia y la sociedad.

 
Independencia de Ecuador:

Profetizó que la patria dejaría de ser colonia y se llamaría “Ecuador”, lo que se cumplió en 1830 con la formación de la República.

 
Martirio de un Presidente Cristiano:

Predijo el martirio de un presidente verdaderamente cristiano, que consagraría el país al Sagrado Corazón de Jesús. La Virgen del Buen Suceso anunció a la Madre Mariana de Jesús Torres que en el siglo XIX Ecuador tendría “un presidente de veras cristiano, varón de carácter, a quien Dios Nuestro Señor le dará la palma del martirio en la misma plaza donde se encuentra este mi convento; consagrará la República al Divino Corazón de mi Amantísimo Hijo, y esta consagración sostendrá la Religión Católica en los años posteriores, los cuales serán aciagos para la Iglesia”. Esta profecía se asocia directamente con Gabriel García Moreno, presidente de Ecuador, quien en 1874 consagró el país al Sagrado Corazón de Jesús y fue asesinado en 1875 en la plaza frente al convento mencionado. La Virgen lo describió como “verdaderamente cristiano”, y su martirio fue visto como cumplimiento de la profecía. 

 
Esperanza y Triunfo:

Aunque anunció catástrofes, guerras y persecuciones, también aseguró que al final, la Virgen triunfaría sobre el mal y restauraría la Iglesia y la patria.

 

 

PROFECÍAS PARA LOS SIGLOS XX Y XXI

Las revelaciones a la Madre Mariana incluyen advertencias sobre una profunda crisis de fe y moral que afectaría a la Iglesia y al mundo, especialmente desde finales del siglo XIX y durante el siglo XX y XXI:

 
Corrupción de las costumbres:
La Virgen predijo una “casi total corrupción de las costumbres”, donde las pasiones se desbordarían y satanás reinaría casi por completo, centrando su atención en la infancia para sostener la corrupción general. Se menciona que los niños difícilmente recibirían los sacramentos y que las escuelas católicas serían atacadas.
 
Crisis en la iglesia:

Se profetizó que muchas herejías y sectas (incluida la masonería) influenciarían todos los ámbitos, incluso el hogar y el templo, provocando calamidades físicas y morales, públicas y privadas. La luz de la fe se extinguiría en muchas almas, y los fieles sufrirían un “prolongado martirio”. La disminución de la practica católica que se ve en muchos países, especialmente en occidente, en la que se observa una caída significativa en la asistencia a misa, la recepción de sacramentos y la vocación religiosa. La secularización y el alejamiento de la religión organizada son fenómenos crecientes. También hay una percepción doctrinal y moral que a llevado a la confusión y crisis interna en la Iglesia, con divisiones entre corrientes tradicionalistas y progresistas, y debates sobre temas doctrinales y morales.

 
Restauración espiritual:

A pesar de la oscuridad donde la sociedad moderna enfrenta una crisis de valores, con la dilución de principios éticos y morales que antes eran fundamentales, como la honestidad, la solidaridad y el respeto por la vida, la Virgen prometió que su intercesión traería la luz necesaria para restaurar la fe. Cuando todo pareciera perdido, sería el inicio de una restauración completa para la Iglesia y la sociedad.

 
Situación social y religiosa:

La Virgen advirtió sobre la corrupción generalizada, la pérdida de la inocencia infantil y el ataque a la familia. En el contexto actual, se interpreta que estas profecías se cumplen con la promoción de ideologías que confunden la identidad de los niños y destruyen los principios morales y familiares.

 

En conclusion, muchos creyentes ven en estos fenómenos sociales y religiosos la confirmación de las profecías de la Virgen del Buen Suceso. La crisis de fe, la pérdida de valores, los ataques a la familia y la infancia, y los desafíos internos de la Iglesia son interpretados como señales de los tiempos profetizados. Sin embargo, también se mantiene la esperanza en la promesa de la Virgen: que, cuando todo parezca perdido, comenzará una restauración espiritual guiada por su intercesión.